La alimentación en la medicina tradicional china


Los alimentos están en relación con las energías y el hombre también esta interrelacionado con las energías de otras entidades que habitan nuestro universo como los animales, cereales, legumbres semillas que son estructuras que nos sirven de alimento y tienen procedencia celeste.

Una alimentación adecuada debe contener los nutrientes que nuestro organismo necesita, pero es frecuente que en nuestra dieta alguno de estos alimentos se encuentre en déficit y algunos en exceso. La proporción de alimentos que se debiera ingerir estaría dado por una gran proporción de cereales, semillas y legumbres, una mediana proporción de de verduras y frutas y una pequeña proporción de otros seres vivos animados: carnes y pescado.
Para la medicina tradicional China nos alimentamos no solamente de comida, sino también nos alimentamos de prana celeste, de la respiración y algo importante también alimentamos nuestro espíritu. Es decir en la alta antigüedad  la alimentación la resumían en 3 partes:
LA ALIMENTACION CELESTE, que es la alimentación del espíritu y era patrimonio del Templo.
LA ALIMENTACION HUMANA, que es la alimentación de la respiración que eran patrimonio  de las  técnicas respiratorias.
LA ALIMENTACION TERRESTRE, que es la alimentación que proviene directamente de los alimentos y su arte culinario.
Para el mantenimiento del ciclo de la vida los seres vivos se comportan como sistemas energéticos abiertos, de modo que toman energía del exterior. El hombre tiene una gran capacidad de adaptación que le permite adaptar su alimentación a aquello que produce su entorno y acomodarla también a las necesidades de sus propios requerimientos.
Todos los alimentos en su estado natural, tienen su propio sabor. Ningún alimento sabe igual a otro, cada uno tiene un sabor particular que le hace diferente a los demás.
Las papilas gustativas de la lengua pueden detectar 6 sabores diferentes estos son: el salado, el acido- agrio, amargo, dulce y el picante.
Las distintas culturas por medio de sus costumbres culinarias han dado preferencia a unos sabores mas que a otros, la cultura oriental China es la que ha mostrado mucha dedicación y esfuerzo al estudio de los SABORES viendo el comportamiento que tienen los alimentos y como repercuten en la salud y en la enfermedad.
Para la tradición cada uno de los sabores tiene relación y correspondencia con un órgano de nuestra estructura energética. Esto no es demostrable científicamente pero si es un trabajo milenario de observación y estudio y que fue transmitido de generación en generación. Así pues tenemos:
  • Al riñón le corresponde el sabor salado.
  • Al hígado le corresponde el ácido-agrio.
  • Al corazón le corresponde el amargo
  • Al bazo páncreas el dulce y
  • Al pulmón el picante.
Esta cultura considera al sabor de los alimentos como el verdadero y autentico elemento nutritivo para la economía energética, es decir para ellos el valor nutritivo de los alimentos va mas allá del aporte calórico, proteico, graso, vitamínico que este pueda tener, sin dejar de tenerlo en cuenta claro esta.
La tradición nos dice que para cuidar la salud se debe estar cauto, atento y cuidadoso a la armonización de los sabores, solo así se pueden mantener los huesos sanos y fuertes, la sangre y la energía fluyendo sin obstáculos, los tendones suaves, los tejidos densos y apretados y toda la estructura en buen funcionamiento.
Así como los 5 sabores son ideales para mantener la salud en optimas condiciones  también pueden dañar el cuerpo, ejemplo si se toma el sabor ácido en exceso, la energía del hígado puede exceder produciendo debilidad del bazo. Si se toman todos los sabores juntos en exceso puede dañar los huesos, la carne y la piel y la energía del corazón se vera afectada.
Para el ser humano el alimento se convierte en el elemento mantenedor del yin, es el elemento yin de la tierra que va resguardar su estructura, sus órganos, su cuerpo físico. El sabor se convierte en el elemento responsable de la vida del hombre es decir, el hombre precisa de la alimentación de la tierra pero también de su alimento celeste, de respiración y de la alimentación humana procedente de sus sentimientos.
“Los sentimientos de un ser depende no solo de lo que coma y de lo que respire, sino de la forma en que se coma y se respire”
“EL ALIMENTO ES UNA BENDICION DEL CIELO”
Fuente: Comer salud de J.L,. Padilla Corral.