Conozca la cromoterapia


CROMOTERAPIA

La terapia del color es un método de armonización y de ayuda para la curación de enfermedades por medio de los colores naturales. Los expertos han descubierto que los colores corresponden a vibraciones que tienen velocidad, longitud de onda y diferentes ritmos. Ejercen una influencia física, mental y emocional que generalmente no son conscientes, pero este ascendiente Chi nos permite llegar a un estado que nos permite la auto-sanación. La terapia del color y la helioterapia (terapia por la luz solar) han desempeñado un papel importante en el mundo de la medicina tradicional en la India, China y Grecia.
Se cree que los colores tienen propiedades curativas diferentes en función del grado de calor que simbolizan. También se cree que el color puede activar la producción de hormonas suficientes para lograr la armonía del cuerpo humano. Los cromoterapeutas han llegado a la conclusión, después de varios siglos de estudios prácticos, que los colores pueden curar casi cualquier tipo de problema, ya sea físico, mental o moral.

Los profesionales en cromoterapia afirman que los colores actúan sobre los tres grandes ejes humanos: en el eje físico, ayudan a recuperar un órgano directamente cuando entran en sufrimiento. También actúan en un estado de ánimo o emoción cuando se los valoriza en el entorno inmediato de una persona que lucha con sus demonios. Por último, el simbolismo que representan tiene un efecto directo en el aspecto mental de un individuo. Usar los colores en consonancia con su personalidad es como disfrutar del sol todos los días de su vida. Es una fuente energizante que puede actuar como una medida preventiva para evitar enfermedades de todo tipo.

La terapia del color utiliza algunos conceptos de la acupuntura para entregar sus beneficios. En algunas clínicas, se ofrece en la forma de rayos de luz que representan los diferentes colores que se orientan en la parte del cuerpo que sufre. Los terapeutas del color creen que el cuerpo es capaz de leer el color. Ellos ven en la piel del sujeto un leve temblor bajo el rayo luminoso, como si la zona aquejada del malestar fuera estimulada o aliviada por el fenómeno del color.

Basándose en este principio de receptividad, algunos cromoterapeutas han desarrollado una rueda de color basada en las necesidades curativas del cuerpo humano. Doce colores, cada uno correspondiente a diferentes partes de la anatomía se utilizan en el componente terapéutico. Los colores se dirijen a los puntos neurálgicos, como durante una sesión de acupuntura, mientras que las agujas se sustituyen por un rayo de color. Se trata de estimular el punto de energía y de hacerlo funcionar nuevaemnte gracias la la propiedad específica de cada color. A continuación se describen brevemente las virtudes asociadas con la mayoría de los colores utilizados en la terapia del color:

Basándose en este principio de receptividad, algunos cromoterapeutas han desarrollado una rueda de color basado en las necesidades curativas del cuerpo humano. Doce colores, cada uno correspondiente a diferentes partes de la anatomía se utilizan en el componente terapéutico. Los colores que se ejecutan en los lugares críticos, así como durante una sesión de acupuntura, mientras que las agujas se sustituye por un rayo de color. Él es estimular el desarrollo de la energía y volver a la carretera con la propiedad específica de cada color. A continuación se describen brevemente las virtudes que uno asocia con la mayoría de los colores utilizados en la terapia del color:

Violeta: Se recomienda por su poder terapéutico para purificar la sangre, eliminar toxinas, aliviar el hígado, estimular el buen funcionamiento del bazo y estimular el sistema inmunológico. En el punto de vista emocional, el violeta se utiliza también para calmar los estados de ánimo coléricos así como para despertar la inspiración.

Indigo: Se le atribuye un poder anestésico en casos de dolor de cabeza, dolor de garganta, dolor de muelas o reumatismo grave. También se dice que el índigo ayuda a resaltar la capacidad intuitiva.

Azul: El color azul es un símbolo del pacifismo y la paz. Se utiliza para calmar de forma natural en la mayoría de casos de emergencia. A menudo es eficaz con las personas que sufren de trastornos psicológicos de ansiedad grave, el azul tiene también un efecto antiespasmódico. Será útil en tiempos de calambres. Se le atribuye un poder sobre las enfermedades inflamatorias y sobre las personas que sufren de presión arterial elevada.

Turquesa: Al igual que el azul, el turquesa tiene cualidades calmantes. Sin embargo, lo recomendamos especialmente para contrarrestar dolores repentinos. También parece tener un efecto sobre la regeneración de la dermis.

Verde: El verde es el color de la renovación y retorno a la vida. Abogamos por el uso en casos de agotamiento o estrés. El verde aporta una lucidez notable, y se recomienda en la toma de decisiones. Se le reconoce también el poder de la armonía y la estabilidad, es muy eficaz con personas emocionalmente perturbadas. Por último, interviene de manera eficaz para combatir el insomnio y estimula el apetito sexual.

Limón: El limón es un color estimulante, que actúa de forma beneficiosa en la concentración. También ayuda en casos de desintoxicación. Por otra parte, parece que tienen un efecto revitalizante en la estructura ósea del cuerpo humano.

Amarillo: El amarillo es el color de elección para todas las formas de estimulación cerebral. Proporciona energía, motivación e imaginación. Actúa sobre el sistema digestivo como purgante, mientras que mantiene su buen funcionamiento. Por último, da un efecto positivo sobre el sistema nervioso.

Naranja: Muy eficaz con problemas de la tiroides, el naranja es también eficaz para eliminar el exceso de materias adiposas. Su carácter antiespasmodico actúa contra los dolores musculares, artritis y lumbares. Visto como un estimulante cardíaco, se lo recomienda en casos de asma y de alergia para dilatar las vías respiratorias. Asociado con el lujo y el placer, este color es un tónico que ayuda a mantener a conservar la juventud del corazón.

Rojo: El rojo es el amor, la vida y el vigor sexual, pero también el color de la agresividad y de la ira. Por tanto, debemos procurar usarlo conciensudamente. Evitarlo entonces con personas coléricas pero reforzar con aquellos que carecen de energía. El rojo también actúa en la estimulación del sistema circulatorio y puede contrarrestar la anemia. Pero se le atribuyen sobre todo virtudes afrodisíacas...

Por supuesto, como con la mayoría de las técnicas de medicina alternativa, la plena cooperación del paciente es esencial. Se trata de un enfoque holístico y tiene como objetivo sugerir al cuerpo de encontrar y activar sus propias defensas y sus propios métodos de auto-sanación. Una actitud positiva y una fe total en el proceso de curación son el mayor aliado del paciente. El terapeuta es en realidad un medio entre el cuerpo y los elementos naturales que ayudan a despertar los recursos curativos del propio cuerpo.

Si opta por una terapia de colores, debe entender la importancia de seguir el tratamiento de forma regular. Pero también podría evitar la terapia de seguimiento clínico de forma independiente con las referencias bibliográficas adecuadas y una buena voluntad evidente. Usted podría proceder a una cromoterapia sin la intervención de un terapeuta utilizando una lámpara halógena y filtros de color. Como este tipo de tratamiento no requiere de manipulaciones complejas en ciertas partes del cuerpo, es totalmente seguro. Un simple conocimiento de las virtudes de cada color será suficiente para aplicar los preceptos en su problema terapéutico. Puede entonces acceder a ella sin miedo y aprovecharla con los demás miembros de su familia.