Balneoterapia

El desarrollo de la balneoterapia transcurre a finales del siglo XVIII, está muy unido con el avance de la ciencia y técnica y con el desarrollo de la comunicación social. Si el siglo dieciocho es el periodo del comienzo y desarrollo de balneoterapia, el siglo diecinueve representa su auge. Se acaban y modernizan los complejos termales, aparecen muchos tratamientos nuevos, los procedimientos balnearios se especifican.

Gracias al efecto curativo que tienen, los balnearios ganan renombre y se extienden por toda Europa. Las estancias en los centros de balneoterapia se convierten en un signo de distinción del nivel social, las ciudades balnearias se transforman en centros sociales y culturales y en los puntos del turismo.

La balneoterapia tiene un efecto sedativo y tranquilo, alivia los dolores articulares, relaja los músculos y favorece la relajación. Excelente para la oxigenación de los tejidos y el descanso general, la balneoterapia es todo un clásico en los tratamientos de salud y belleza. Además de la cura de enfermedades, la balneoterapia incluye tratamientos para un mal tan moderno y extendido como el del estrés. Por eso es tan importante que además de baños, masajes y duchas la persona que acude a un balneario, logre desconectarse en un lugar donde la prisa no existe y un buen equipo de profesionales, se ocupe de nuestro bienestar de manera directa.

Tratamientos de balneoterapia más solicitados

Hay dos tipos de demandas más abundantes en este tipo de centros: los tratamientos o curas antiestrés y los programas de belleza.
Para ello, la balneoterapia incluye barros del mar muerto, algas, hidromasajes, saunas húmedas y secas, baños termales, tratamientos de hidroterapia, masajes bajo ducha combinados con masajes manuales, masajes con chorros que dirigidos por el experto alcanzan a todos los puntos del organismo y tratamientos con fangos, parafinas y distintas modalidades de duchas. La lista de aplicaciones de la balneoterapia continúa creciendo, lo que no deja de ser curioso cuando hablamos de uno de los recursos medicinales naturales más antiguos.

Balneoterapia y salud

La balneoterapia no tiene límite alguno de edad, es beneficiosa para todos y, se puede y debe aplicar en innumerables dolencias, curas de reposo o anti-estrés. Las estadísticas confirman que cada vez es más numerosa la cantidad de personas que acuden a centros de Spa y balnearios en busca de una terapia-balneo, y que hace 30 años el 19% eran mayores de 65 años, cifra que aumentará hasta el 40% de la actualidad.

La simple inmersión en las aguas termales facilita la movilidad articular y la función muscular, y contrarresta la sobrecarga muscular consiguiendo una mayor libertad y amplitud de movimiento, por lo que se evitan lesiones futuras, sobre todo en aquellas personas propensas a este tipo de dolencias, siendo muy recomendable para personas en edad geriátrica.

Además debemos destacar que las aguas templadas son excelentes no solo en geriatría, por mejorar su movilidad si no, para cualquier patología de origen muscular y o articular por ejercer un efecto vasodilatador que mejora la circulación periférica.

La profunda relajación que proporciona el agua caliente es indispensable para mejorar la calidad de vida de personas afectadas con numerosas dolencias. El agua caliente ejerce como un poderoso analgésico que alivia dolores musculares y articulatorios, los músculos se relajan y la circulación se activa, y estos efectos son de larga duración.

La relajación obtenida se traduce en una mejora el sistema nervioso (origen de tantos males actuales en nuestra sociedad), con lo que el paciente descansa mejor, y puede ver la vida con un mayor optimismo, restableciendo así su salud. Las curas de balneoterapia son un importante recurso terapéutico, físico y mental, con grandes posibilidades dentro de la medicina preventiva, reparadora y en general, de rehabilitación. Y por supuesto, una gran opción para una vejez llevadera.

Balneoterapia en belleza y estética

También los tratamientos antiarrugas, adelgazantes y anticelulíticos, cobran una gran importancia en los balnearios. No solo dentro de sus circuitos con aguas termales y medicinales, sus duchas, barros, etc. también por la práctica de un ejercicio físico, los paseos en plena naturaleza y el régimen saludable que se propone hacen todo por recuperar el tono corporal y rejuvenecer el aspecto general.

Los balnearios son, hoy por hoy, una de las elecciones más elevadas para escapadas de fin de semana y vacaciones. Y no es de extrañar, pues además de los múltiples efectos saludables que ofrece la balneoterapia, poseen un ambiente de relajación total, donde olvidarse del estrés se hace posible. Además de poderlo completar con ejercicio físico acuático.

Lo único que debemos vigilar, es que el personal responsable de estos centros - balnearios, estén perfectamente formados en todas las aplicaciones sobre la balneoterapia, para que puedan aconsejarnos y guiarnos los circuitos, además de personalizarlos dependiendo de las características físicas de cada persona asistente en el balneario.